Fuego en las palabras: Enero 2026- El veneno en la ceniza
enero 26, 2026Hola a todos bienvenidos una vez más a Enredados entre Libros, el día de hoy les traigo mi participación del reto Fuego en las Palabras del Blog Crónicas de la loca que cazaba nubes, las bases se pueden revisar dando clic AQUI y son las siguientes:
1.- Convocatoria abierta hasta el 9 de febrero a la medianoche (hora de España peninsular).
2.- Deja en la zona de comentarios la URL a tu participación.
3.- En el post con tu relato o poema enlaza esta entrada.
4.- Convierte a un personaje de algún cuento clásico en alguien totalmente distinto a quien era en la versión original del autor. Por ejemplo: un villano hecho héroe o al revés.
5.- Esta vez te puedes explayar más. Tienes un máximo de 500 palabras (para el formato relato) y un máximo de 40 versos (para poesía).
6.- Participa cuantas veces quieras, pero siempre publicando cada texto por separado.
En cuanto leí las bases del reto, supe que tenía que reinterpretar uno de mis cuentos clásicos favoritos: “La Cenicienta” de los hermanos Grimm, pero con un giro: esta vez Ella no sería la heroína, sino la villana. Sin más, les comparto el siguiente relato que consta de 473 palabras:
┌────────
∘°❉°∘ ────────┐
El
veneno en la ceniza
└──────── °∘❉∘° ────────┘
Tener ceniza bajo las uñas no era por falta de higiene o exceso de trabajo; era su trofeo, el recordatorio de que todo lo que se quema acaba por desaparecer. Ella barría la chimenea con una sonrisa apenas dibujada, esa expresión de santa sumisa que llevaba años perfeccionando frente a un espejo roto en el ático.
Afuera, la gente hablaba de Lady Tremaine y sus hijas como si fueran monstruos. Ella sabía la verdad: eran idiotas. Ruidosas, predecibles y ridículamente fáciles de manejar. Un poco de cizaña aquí, un gasto innecesario allá. Ella misma se encargó de inflar sus deudas y alimentar sus rabietas públicas. Mientras ellas se gastaban lo que quedaba de la fortuna familiar, Ella se dedicaba a construir su leyenda de víctima perfecta.
Cuando llegó la invitación al baile, Ella simplemente supo que el juego se terminaba.
No hizo falta magia, ni calabazas, ni hadas. El vestido de seda azul salió de un baúl que la madrastra creía bien escondido; Ella lo desarmó y lo volvió a coser a oscuras. Las joyas tampoco aparecieron por arte de magia: las había empeñado meses atrás para pagar un carruaje y tener al cochero callado.
En el baile, el príncipe Kit cayó de rodillas, pero no por su "inocencia", sino por esa vulnerabilidad que ella había ensayado hasta el cansancio. Un par de susurros sobre la "crueldad" que sufría en casa y el tipo, que se moría por jugar a ser el héroe, mordió el anzuelo. El zapato de cristal no se le cayó por las prisas; lo dejó ahí, como quien tira una red para pescar a un bobo.
Se casaron rápido. Como nueva princesa, Ella se dio el lujo de "perdonarlas" ante todo el reino, solo para quedar como una mujer piadosa. Pero en los despachos, sus contables terminaron el trabajo. Los prestamistas que ella misma controlaba ejecutaron las hipotecas de la mansión. En cuestión de meses, su madrastra y sus hermanastras estaban en la calle, sin un centavo y con el nombre por el suelo.
Desde el balcón del palacio, Ella las vio salir escoltadas por los guardias hacia la miseria absoluta. Se acarició el anillo de zafiro con una satisfacción gélida.
De pronto, se acordó de una noche de lluvia de hace años. De la tos de su padre, aquel comerciante tan "bueno" que, cegado por su nueva esposa, estaba a punto de cambiar el testamento para dejárselo todo a Lady Tremaine.
Sonrió de verdad por primera vez en el día al recordar su propia mano, pulso firme, echando la dosis justa de dedalera en el té de su padre. Él se lo tomó todo, agradecido, y llegó a besarle la frente a su "dulce Cenicienta" antes de quedarse dormido para siempre.
La ceniza siempre había sido suya. Al fin y al cabo, ella fue quien encendió el fuego.
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Con esto concluimos el día de hoy, espero que
les guste esta entrada, como siempre me encantaría conocer su opinión al
respecto.
¡Nos vemos en la próxima, chao!






20 comentarios
me ha gustado el giro n.n saludos
ResponderEliminarGracias
EliminarQue chulo el reto! Y muy buen relato, un enfoque diferente (:
ResponderEliminarGracias
EliminarLooks like a great chance to win! Awesome retelling!
ResponderEliminarGracias
EliminarBrilliant! Great to see this one!
ResponderEliminarGracias
EliminarWonderfully told. All the best to your creative adventures!
ResponderEliminarGracias
EliminarSuch a joy to read to see a new truth of Cinderella 💙
ResponderEliminarGracias
EliminarMe ha parecido un relato magnífico, no me esperaba el final. Te aplaudo. Besitos
ResponderEliminarGracias
EliminarHola!! un relato para mi atrapante que muestra a una Cenicienta sin necesidad de tener magia para lograr lo que quiso y donde todo salió tal como lo planeo.
ResponderEliminarGracias
Eliminar¡Buenísimo!
ResponderEliminarPor más que nos anticipabas que tu Cenicienta era la villana, no me esperaba que también hubiese matado a su padre.
Me has tenido en tensión desde el título (que me ha encantado), pasando por esa frase memorable del inicio: "Tener ceniza bajo las uñas no era por falta de higiene o exceso de trabajo; era su trofeo, el recordatorio de que todo lo que se quema acaba por desaparecer". Y también durante el resto de párrafos hasta completar las 473 palabras.
De verdad que ese cierre no lo veía venir.
Gracias por animarte a participar en mi reto, Cecy. Un honor haberte tenido en la edición de enero. Si te animas, la edición actual está abierta hasta el día 9 de marzo.
Un abrazo.
Gracias
EliminarHola Cecy
ResponderEliminarMe ha gustado mucho y me ha parecido muy original.
Un saludo.
Gracias
EliminarGracias por visitarme. Me encantaría saber lo que opinas de este tema, por favor déjame tu comentario.
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