¡Hola a todos! Les doy la bienvenida una vez más a Enredados entre libros, el día de hoy les traigo la sección del problema lector con la siguiente cuestión:
Hace algunos años, en una reunión familiar, con
la música a todo volumen, las voces animadas y las carcajadas resonando por
toda la casa, intentaba sumergirme en las páginas de mi novela. Apenas lograba
concentrarme cuando mi primo se acercó para hacerme plática, completamente
ajeno a mi intento de lectura. Mientras asentía con una sonrisa forzada y
participaba a medias en la conversación, esperaba internamente que se aburriera
y se fuera para poder continuar mi lectura, algo que, para mi desespero, nunca
ocurrió. La novela quedó en mi regazo, un testigo mudo de lo divertida y
ruidosa que es mi familia.
¡Levante la mano quien haya vivido la clásica
situación de estar leyendo y que alguien se acerque a hablar! Me encantaría
leer sus anécdotas más divertidas (o desesperantes) sobre esos momentos en los
que el mundo exterior colisiona con el mundo de su libro.














