Hola a todos bienvenido una vez más a Enredados entre Libros, hacía tiempo que
no les traiga un entrada de esta sección Tea Break, que tenia completamente
abandonada, y que pienso retomar poco a poco, más que nada en esta sección lo
que busco dar mi opinión de algún tema en general referente a libros o
hablarles un poco de mis experiencia con los libros. Como un retorno de esta sección he
elegido hablarle de cuatro libros que me han traumado:
La hojarasca- Gabriel García Márquez
Este libro llego a mis manos ya que en la secundaria
nos pidieron comprar un libro para leer, yo tendría como 14 años y fui con mi
padre a una librería para buscar el
libro que me habían encargado mire varios y este libro me llamo la atención por
la portada además está muy económico así que lo compramos junto con otros
libros.
La verdad en esa época yo no leía ni un ápice, y
odiaba a morir la clase de español ya que yo y las letras no congeniábamos para
nada, lo mío en esa época era los números me encantaba la clase de matemáticas
debido a que los números eran más fácil de interpretar que las palabras. Pero
ya me estoy desviando del tema, volvamos al libro, lo comencé a leerlo y fue
horrible, no entendía absolutamente nada de lo que estaba hablando el autor y
no era capaz de identificar a los personajes y los constante saltos temporales…
fueron una tortura total, trate pero no pude terminarlo y lo deje a medias,
afortunadamente fui a la biblioteca de la escuela y termine tomando un libro de
los cuentos de los hermanos Grimm que me encanto y que hizo que quisiera leer y
considerada a los libros como un nuevo amigo.
Continuemos, pasaron como dos años después de mi
fiasco con La hojarasca, me encontraba en la preparatoria e igual en la
clase de Literatura nos pidieron que leyéramos un libro para elaborar un
reporte de lectura, quise darle una segunda oportunidad al libro debido a que
ya tenía tiempo leyendo y creí que sería capaz de entenderlo y lo cierto es que
no fue así. Seguía con las mismas dudas además había un personaje que no supe
que era si un niño o una niña, y constantemente le cambiaba en género al chamaquito
o chamaquita ya ni sé y al final no supe cómo, pero logre sacar el reporte de
lectura y podría jurar que más de la mitad era una completa mentira.
Este libro me traumo tanto y me confundió
completamente que me dije que jamás me volvería a leer un libro de Gabriel
García Márquez y la fecha no me he leído nada del autor y ni ganas tengo de
hacerlo. Si llega a pasar por mi mente leer algún libro del autor me acuerdo de
la tortura que sufrí con este libro que lo descarto por completo, aunque mi
parte racional me dice cuando leí La hojarasca no era el momento
adecuado, no estaba lista para leer esta clase de libros y que sí lo hubiese
leído por ejemplo hoy tal vez lo hubiese disfrutado, pero como los hubieras no
existen y por el momento mi subconsciente asocia a Gabriel García Márquez como
una tortura literaria.
La
metamorfosis- Franz Kafka
Como ya les mencione anteriormente había comprado
varios libros para mi clase de español en secundaria, además de La
hojarasca del cual ya les hable anteriormente también compramos La
metamorfosis de Franz Kafka junto con otros libros.
Después del fiasco con La hojarasca, y tras
descubrir los cuentos de los hermanos Grimm decidí darle una oportunidad de a La
metamorfosis, ya que era un libro muy delgado y tonta de mí pensé que
sería fácil de leer, sin embargo, no pase de las primeras páginas, si mal no
recuerdo el libro comenzaba con el protagonista despertando y convertido en un
bicho y conforme Kafka iba describiendo al animalejo yo me iba imaginando de
forma muy detallada una cucaracha gigante, la imagen que formo mi mente me dio
tanta asco que no pude seguir con el libro y lo deje, tuve pesadillas con
cucarachas comiéndome lo cual fue horrible y repugnante.
Para cavarla de empeorar en esas fechas sufrí de un
dolor del oído tan intenso que literalmente lloraba del dolor y por más gotas
para el oído que me pusiera no me lo podía quitar hasta que llego un momento
que dejo de dolerme y al limpiarme voy sacando pedazos de una
cucaracha, no me lo podía creer, me dio tanto asco que durante meses no podía
dormir bien por el miedo de que una cucaracha se me volviera a meter al oído.
Desde entonces y gracias a Kafka, y a esa cucaracha en mi odio, estos animales
me repugnan, me asquean cada vez que veo uno grito como si me estuvieran
asesinando y le he dado más de un susto a mi madre.














