Reseña: Arenas Movedizas – Junichirō Tanizaki
junio 10, 2026¡Hola a todos! Bienvenidos una vez más a Enredados entre
Libros. Espero que estén teniendo un día excelente. Hoy regresamos al blog
con una nueva reseña que tenía muchas ganas de compartir; espero que les guste:
—————[Sinopsis]—————
La cautivadora historia de amor de dos mujeres atrapadas entre la pasión y la mentira.
Kakuichi Sonoko lleva una existencia rutinaria e insatisfecha al lado de su esposo Kotaro, un joven abogado de Osaka. Para paliar el tedio, decide acudir a un curso de pintura tradicional en una escuela femenina, y allí conocerá a Mitsuko, una hermosa y seductora estudiante de Bellas Artes con la que iniciará una tórrida relación amorosa. Muy pronto, la señora Kakuichi comenzará a ser víctima de las maquinaciones de Mitsuko y de su novio Watanuki, un individuo obsesivo e insidioso capaz de cualquier cosa por desposar a su joven amada. A partir de ese momento, los cuatro personajes se verán envueltos en un torbellino de engaños e intrigas que tendrá consecuencias nefastas.
El maestro Tanizaki vuelve a sorprendernos en la que probablemente sea su obra de ficción más lograda con una historia de erotismo y misterio que por momentos recuerda a las novelas de Patricia Highsmith o Vladimir Nabokov.
—————[Opinión]—————
¿Alguna vez has sentido que, al intentar salir de un problema, cada movimiento que haces te hunde un poco más? Esa es precisamente la sensación asfixiante que Junichiro Tanizaki logra transmitir en "Arenas movedizas" (Manji), una novela que, a pesar de haber sido escrita entre 1928 y 1930, se siente asombrosamente moderna. Aquí lo que manda es el caos. Estamos ante una "telenovela" de alto calibre, una red bisexual a cuatro bandas donde las obsesiones se intensifican hasta que el único escape posible parece ser la tragedia.
La historia nos es narrada por Sonoko Kakiuchi, una mujer casada de la burguesía de Osaka que, aburrida de la monotonía de su matrimonio con Kotaro (un abogado algo gris y dependiente), decide inscribirse en una academia de arte. Allí conoce a Mitsuko, una joven de una belleza casi divina. Lo que comienza como una admiración estética —Sonoko prefiere dibujar a Mitsuko que a los modelos de la clase— pronto se convierte en una pasión lésbica que desafía todas las normas de la época. Sonoko se justifica con una lógica que hoy nos hace reír: "Amar a un hombre nuevo está mal, pero amar a una mujer no es un crimen". Bajo esa premisa, se lanza de cabeza a un atolladero del que no podrá salir.
Lejos de conformarse con un simple romance prohibido, Tanizaki expande el conflicto hacia un laberinto psicológico mucho más perverso con la entrada de dos figuras que terminan de cerrar este círculo de obsesión: Watanuki, el amante de Mitsuko, un hombre de belleza casi irreal cuya aparente perfección esconde el secreto humillante de su impotencia —un giro narrativo que añade una densa capa de frustración y juego de poder—, y Kotaro, el marido de Sonoko, quien deja de ser el obstáculo legal para sucumbir al magnetismo destructor de la propia Mitsuko.
Pronto, los cuatro protagonistas terminan enredados en una compleja red de contratos firmados con sangre, promesas de suicidio doble y engaños mutuos. Es un juego de poder y control donde la verdad es el recurso más escaso. El motor de toda esta destrucción es, sin duda, Mitsuko. Ella sabe que es hermosa y utiliza ese conocimiento como un arma. Manipula a Sonoko llamándola "hermana mayor" mientras se burla de su devoción; seduce al marido de su amante y mantiene a Watanuki bajo su yugo. Es la encarnación de la dualidad que tanto fascinaba al autor: la mujer como una deidad a la que adorar y, simultáneamente, como un demonio que consume todo lo que toca. Mitsuko no solo busca amor; busca dominio.
Sin embargo, hay que ser honestos: esta obra está lejos de representar lo mejor de la producción literaria de Tanizaki. Al haber sido escrita originalmente por entregas para una revista, el ritmo de folletín es evidente y, por momentos, juega en su contra. Cada capítulo culmina en un punto de tensión máxima, al mejor estilo de los clásicos del cine de antaño donde la heroína se salva en el último segundo. Es muy probable que el autor, presionado por las fechas de entrega y la necesidad de ingresos, improvisara giros argumentales que a veces parecen sacados de la manga; recursos que, aunque efectivos para mantenernos pegados a la lectura, resultan inverosímiles o incluso absurdos. El rumbo de la historia roza lo ridículo por las decisiones tan extremas e irracionales que toman los personajes, lo que puede alienar a quienes busquen una trama con mayor coherencia interna.
A pesar de estas carencias, el autor utiliza una técnica narrativa interesante: Sonoko le cuenta su historia a un escritor (un alter ego del propio Tanizaki) después de que la catástrofe ha ocurrido. Esta estructura nos envuelve en una atmósfera de fatalidad inminente. Leemos contratos, artículos periodísticos y descripciones de fotografías, documentos que intentan dar una pátina de "realidad" a una historia que es pura pulsión irracional. Además, la ambientación en Osaka aprovecha la reputación de la ciudad como un lugar más "relajado" y sensual frente al sombrío Tokio, conservando un lenguaje elevado que contrasta maravillosamente con lo sórdido de las situaciones.
En resumen, "Arenas movedizas" es el retrato de cómo el ser humano, cuando se entrega al instinto de mentir y poseer, termina hundiéndose por su propio peso. Aunque palidece ante obras maestras del autor como El elogio de la sombra o Las hermanas Makioka, sigue siendo un ejercicio fascinante sobre la toxicidad.
—————[ ♡ ]—————
Con esto concluimos el día de hoy, espero que les guste la reseña, como siempre me encantaría conocer su opinión al respecto.
¡Nos vemos en la próxima, chao!






1 comentarios
Uyyy que interesante cuando lei el titulo ya me captó la atención luego de leer tu post dije wow, necesito leerlo, me dejo intrigada y con ganas de saber mas sobre el, un besote!
ResponderEliminarGracias por visitarme. Me encantaría saber lo que opinas de este tema, por favor déjame tu comentario.
Este blog siempre devuelve los comentarios, así que puedes activar las notificaciones para seguir la conversación.